viernes, 10 de septiembre de 2010

Little Bucaresti



Nada como salir de casa a las siete de la mañana y encontrarte a una culosucio meando frente a tu portal. No de cualquier manera, no, que para algo son gente creativa. Entre dos coches, los pies apoyados en el maletero de uno y las manos flexionadas sobre el capó del otro con las bragas colgando de los tobillos y el culo en pompa inversa. Enternecedor. Casi casi al nivel de ese ilustre grafitero que tiene a bien deleitarnos con su genialidad escribiendo “farlopa” por todas las puertas, señales y esquinas del centro de Madrid. A la Consejería de Medio Ambiente le saldría a cuenta darle un gramo de zarpa al día a nuestro Bansky y así ahorrarse el gasto en borrar sus creaciones. Otra posibilidad sería la opción Sarkozy, meter a todos los guarros en un avión destino Bucarest. No caerá esa breva. Peor aún, mañana toca La Noche Blanca, macrobotellón para todas las edades patrocinado por Gallardón, ese hombre. No todo van a ser malas noticias, hoy es viernes, luce el sol, una foca se ha librado de pasar por la trituradora, mañana juega el Madriz y treinta y seis años después conseguí no sólo apuntarme a un gimnasio sino también acudir. No sé como no lo había hecho antes, diversión asegurada ir al gimnasio en Chueca y observar en silencio la fauna mientras pedaleas. Un par de osos cerca del jamacuco con tanto sudor, tucanas cotorreando, musculocas enamoradas de sus bíceps, mariliendres y gogós de cuarta pululando frente a los espejos…y todos pasando cabizbajos por la báscula con cara de monja en el confesionario.

2 comentarios:

  1. Me gusta tu blog! Comparto tus ideas... y tu asco hacia la culosucio.

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  2. ya era hora de que empezaras a sudar ya era hora...

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