lunes, 27 de septiembre de 2010

la troya asesina


Subir el Aconcagua o tirarse en paracaídas desde la estación MIR es un juego de niños comparado con el último grito en deportes de riesgo: dar una garbeo en patienete naútico, sí, esos que hay en las playas dónde también alquilan hamacas. A pesar del riesgo implícito en el patín hay valientes dispuestos a echarse al mar en uno, sufrir una odisea para aparecer, tres días después, desorientado e hipotérmico. Una pena que Danny Boyle haya escogido otro deporte de riesgo para su última película y que los directores españoles repartan sus argumentos entre la guerra civil y los dramas sociales.
Los que no desperdician su talento son los políticos, ejemplo Gallardón. Ensancha las aceras de una calle y voilá, inauguración y fiestajolgorio por todo lo alto. El sábado por la tarde, despistado que es uno, pasé por Serrano, sin saber cómo me vi embutido en una marea humana que inundaba la calle como si nunca hubiese estado ahí hasta entonces. Por un momento pensé que me había teletransportado a La Meca y daba vueltas alrededor de esa piedra negra. Ver a mujeres sin burka ni barba al tiempo que repetían "osea" me devolvió a la realidad, estaba en pijolandia. Torcí en la primera bocacalle para alejarme de la horda de camisas tomijailaifer pensando en que la gratuidad, aunque sea en la casa del rico, es el único requisito indispensable para el éxito de cualquier sarao. Si ya pones unas alfombras rojas es lo más.
Y otra de talento,
leo que la ONU va a designar una embajadora para contactar con alienígenas de manera que cuando lleguen a la Tierra tengan un interlocutor con el que entenderse. No especifican en qué idioma lo harán ni cuando está prevista esa visita, esperemos que no sea el miércoles que estamos de huelga general y además hay Champions League. Vaya por delante mi indignación ante la designación de una astrofísica (malaya por si faltaba algo) para ese cargo. Para qué elegir una científica, se supone que los marcianos vienen sabidos ya de estrellas y constelaciones. Si yo fuera el jefe de la ONU seleccionaría otro tipo de perfil, alguien cercano que refleje la realidad del siglo XXI. A botepronto se me ocurren dos candidatas: Paris Hilton y Belén Esteban. En caso de que los extraterrestres vengan para quedarse lo más probable es que decidan regresar a Ganímedes viendo el percal. Por el contrario, si vienen para acabar con la humanidad comprobarían que no es necesario su ayuda, nosotros solitos lo hacemos bien. Se aceptan sugerencias para embajador.
.



1 comentario:

  1. Buenos días

    Excelente reflexión DandyBrandy.

    He venido aquí en busca de oxígeno y lo he encontrado, como siempre.

    Si me permite, me solazaré en un rincón, sin hacer ruido, lo prometo.

    Cuídese y siga, siga, que yo ya me callo...

    Un abrazo.

    ResponderEliminar