domingo, 21 de marzo de 2010

Ser, no ser o yo que sé

A dónde vamos a ir a parar? Si es que las cosas ya no son como eran. Poca vergüenza tiene la juventud. Comentarios éstos habituales a noticias como el botellón que este fin de semana convocó a veinte mil personas en Granada. A mi, como a los bienpensantes habituales, también me escandaliza. Pero no porque esos chavalotes se cojan un pedo el fin de semana, viendo el panorama y la vida chorramatrix que tenemos configurada me parece lo menos malo, peor sería que les diera por hacer un remake de Columbine al Puerto Hurraco style. Lo que me apena es la aglomeración y ese mal beber endémico, donde vas con vasos de plástico y wisky del DIA a seis euros la botella, sin un WC en dos kilómetros a la redonda bebiendo de pie con lo bien que sienta al espíritu paladear un London Gin en tu sillón, sin más alboroto alrededor que dos o tres voces mientras de fondo no suena Andy&Lucas. Aquí, como en Fuenteovejuna, todos a una y así nos luce el pelo. Viendo las fotos uno bien podría pensar que son las ovejas recorriendo la Castellana por eso de la transhumancia.
Hoy es domigo, día que el Señor nos concedió para descansar, cuestión incomprensible, siendo Él su propio jefe bien podría haberse tomadao seis días para descansar y el lunes, si eso, para laborar. En fin, las cosas son como son y no como a uno le gustaría y mañana toca madrugar al ritmo del ring ring raca raca del despartador, ponerse el disfraz de autómata y cara de pariguayo. Entre tanto no se me va de la cabeza el mandao que el jefe me hizo para la semana entrante. "Quién de la oficina de Madrid estaría dispuesto a abandonar pagándole los cuarenta y cinco días de indemnización y así evitar pirar a otro de manera arbitraria?" La respuesta es clara, yo. Y ahí está mi ser o no ser, pena ser gallego y llevar conmigo la indecesión. Y qué hago? Montar un bar, trabajar más y a mi bola vivir? Un curso de coaching, ganar y deprimirme más en otra oficina delante del computador? Un master en periodismo que debí hacer a los veinticinco cuando todo me tocaba un pie y no diez años después sin ganas de ser alumno otra vez? Se aceptan sugerencias. Mientras llegan pierdo el tiempo con Mad Men donde después de ver a Don Draper metiéndose en la cama pienso qué otros actos pueden ofender más la dignidad para un hombre que abrocharse los botones del pijama azul. Caminar por la calle agarrado a un café del Starbucks? Ir con una bufanda de Toni Miró?

1 comentario:

  1. Hola Mr. Brandy. Por fin me decido a postear por aquestos lares.

    Hace rato que te leo, pero por unas cosas u otras, no había tomado la alternativa.

    Buenas reflexiones escribes por aquí. Casi siempre coincido contigo.

    Será afinidad generacional, pero lo de la Fuga de Logan me tocó la fibra.

    Sugerencias pides, ¡¡¡ufff!, "casi ná". Aguanta un poco, que no está la cosa para experimentos.

    Tú gallego, yo berciano, primos hermanos. Ahhh, la maldita indefinición.

    Nos leemos. Un abrazo.

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