viernes, 28 de agosto de 2009

Y una de gambas


Discutir con mujeres es como abrir piñas a mordiscos, imposible y doloroso. Mejor apagar el cerebelo y centrarse en actividades más placenteras. Por ejemplo,el aperitivo. De haberlo descubierto antes no habría perdido tanto tiempo y neuronas por las noches haciendo el gañán. Para empezar, es de día, y así evito que mis gafapastas se empañen cada vez que entro en un local, momento muy Ignatius Reilly. Además la luz permite llegar hasta la barra sin necesidad de pisar ni empujar demasiado. Barra donde tampoco es necesario ni está bien visto pedir un ron con sprite, en su lugar te tomas una caña para beneficio de tu hígado y del oido de los que te rodean que no tendrán que hacer esfuerzos para descifrar lo que balbuceas pasadas unas copas. Al ser de día, si la conversación de esos que te rodean te aburre tanto como el proceso de elaboración del jamón york, puedes pasar el rato observando a las niñas que revolotean alrededor sin necesidad de imaginar como serán sus caras debajo de tanto maquillaje nocturno. Si encima luce el sol, perfecto. Te pones las gafas y contento como un PocoYo. Otro punto favorable del aperitivo frente a la noche es que no hay DJ en el púlpito dando la brasa con su técnica. Menos decibelios y bailaor en el horizonte. A mi el baile coreográfico me cuesta más que dibujar un círculo sin compás. Soy más partidario del combo o el foxtrot.
En Madrid abundan zonas donde tomarse el aperitivo, unas con más encanto que otras. Desde los locales rollo intenso como La Ida o El Rincón a los más castizos de las plazas de Chamberí y Olavide. O la guiribohemia de Ópera. También en Pijolandia, bares como el Jurucha donde comes unos buenos pinchos rodeado de gente de la de toda vida con su ABC bajo el brazo como debe ser y sus hijos de pelo bufao. Uno de mis favoritos es el Sierra en la Plaza de Chueca, pero no dentro, en la puerta, viendo el panorama, osos y leones todos campeones. Ya, no he comentado La Latina, pero es la única zona que no me convence, todos iguales yendo de especiales, prefiero los raros que van de normales.
Otra opción de la que soy forofo es aperitivear en casa, cosa que estoy haciendo ahora tan ricamente acompañado de un mencía. Si, ya se, es viernes y debería estar at work. Este año 2009 está siendo propicio desde el punto de vista laboral. Todos los viernes desde enero estoy en el paro, por un ERE, trabajo de lunes a jueves cobrando lo mismo. Maravilloso, ni en el mejor de mis sueños. Creo que todos deberíamos hacerlo, cobrar menos y trabajar cuatro días. Gran ecuación, más trabajo para los que no tienen y menos para los que tenemos igual a alegría para todos.

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